Leer un libro, estudiar o trabajar durante un rato sin mirar el móvil parece cada vez más complicado. Notificaciones, redes sociales y mensajes compiten constantemente por nuestra atención.
Pero ¿realmente estamos perdiendo nuestra capacidad de concentración? Los estudios apuntan a una realidad algo más compleja: no necesariamente hemos perdido la capacidad de concentrarnos, sino que vivimos en un entorno que nos interrumpe constantemente.
Una atención cada vez más fragmentada
Cuando cambiamos continuamente entre una tarea, el móvil, el correo o las redes sociales, nuestra atención tiene que adaptarse una y otra vez a nuevos estímulos.
Las investigaciones sobre distracciones digitales señalan que estas interrupciones pueden afectar especialmente a actividades que requieren comprender, aprender y recordar información. Por eso, consultar el teléfono mientras estudiamos o trabajamos puede tener más impacto del que parece.
No se trata solo de cuánto tiempo utilizamos las pantallas, sino de cuántas veces dejamos que interrumpan lo que estamos haciendo.
¿De verdad solo podemos concentrarnos durante 40 segundos?
La famosa cifra de los 40 segundos necesita contexto. Procede de investigaciones de la psicóloga Gloria Mark sobre el tiempo que las personas permanecen centradas en una pantalla antes de cambiar de foco.
Esto no significa que nuestra capacidad de concentración se limite a 40 segundos. El tiempo que conseguimos mantener la atención depende de factores como el interés, el cansancio, el tipo de actividad o las distracciones que tengamos alrededor.
Por eso, más que hablar de que nuestra atención está desapareciendo, los expertos estudian cómo nuestros hábitos digitales están modificando la forma en la que utilizamos el foco atencional.
¿Podemos mejorar nuestra concentración?
La respuesta es sí. No hace falta renunciar a la tecnología, pero sí podemos reducir algunas de las interrupciones que dificultan mantener la atención.
Algunos hábitos pueden ayudarnos:
- Desactivar las notificaciones que no sean necesarias.
- Evitar la multitarea cuando necesitamos concentrarnos.
- Alejar el móvil durante periodos de estudio o trabajo.
- Hacer pausas después de periodos de concentración.
- Reservar momentos sin pantallas, especialmente antes de dormir o durante el descanso.
El objetivo no es estar concentrados durante horas sin parar. También necesitamos descansar para mantener una buena atención.
Cuidar nuestra atención también es cuidar nuestro bienestar
La concentración influye en nuestra capacidad para aprender, trabajar y disfrutar de determinadas actividades sin sentir la necesidad constante de consultar el teléfono.
Por eso, quizá la pregunta no sea si estamos olvidando cómo concentrarnos, sino qué estamos haciendo cada día con nuestra atención.
En un entorno lleno de estímulos, aprender a protegerla puede convertirse en una forma más de cuidar nuestro bienestar.
En Nueva Mutua Sanitaria contamos con profesionales de la psicología y la psiquiatría que pueden ayudarle a cuidar de su salud mental en todas las etapas de la vida.
Fuentes:
- Por qué olvidas lo que acabas de leer: un estudio revela cómo las distracciones bloquean la memoria. La Vanguardia.
- The average attention span has shrunk to roughly 40 seconds. Here’s how to get it back. National Geographic.
- ¿Hemos perdido la concentración? Los investigadores estudian qué está pasando. elDiario.es.
- Investigaciones sobre atención y cambios de foco en entornos digitales. American Psychological Association.
https://www.apa.org/news/podcasts/speaking-of-psychology/attention-spans
- Digital distractions in education: a systematic review of research on causes, consequences and prevention strategies. Educational Technology Research and Development.
https://link.springer.com/article/10.1007/s11423-025-10550-6



