Andar es bueno para el corazón, el cerebro y los huesos. Cuanto más dura la caminata, mayores son los beneficios.

Andar es bueno para el corazón, el cerebro y los huesos. Cuanto más dura la caminata, mayores son los beneficios.
La clave está en coordinar los pasos con la respiración nasal. Aumentarás la resistencia, quemarás grasa y reducirás el estrés.