De origen ancestral, los buñuelos se han popularizado en todo el mundo. Descubra la clásica receta dulce y otras saladas.
¿Quién puede resistirse a la textura, el sabor y el aspecto de un buñuelo? Sin duda, esta masa de harina frita es uno de los dulces típicos de nuestra gastronomía. Aunque antes se asociaba su consumo a fechas concretas, como la Cuaresma y la Semana Santa, ahora se disfrutan durante todo el año.
Tal es la fama y popularidad de estos bocados que hasta tienen una fecha propia en el calendario. El 25 de marzo es el Día del Buñuelo. Aunque el clásico es dulce, también los hay salados, siendo el de bacalao el más aclamado.
Historia de los buñuelos
Como ocurre con muchos postres tradicionales, el buñuelo tiene un origen difuso. El término proviene del latín buxella, que hace referencia a algo pequeño y redondo.
Muchos sitúan su nacimiento en la antigua Roma. En aquel entonces, los romanos elaboraban una especie de buñuelo primitivo a base de agua y harina, que luego freían y cubrían con miel o aceite.
Con los años, esta receta evolucionó y, en la Edad Media, los buñuelos empezaron a hacerse populares en España. Se elaboraban en monasterios y en casas, se les daba una forma redondeada y se empezaron a acompañar con azúcar, miel o algún tipo de licor.
Hay quienes aseguran que los buñuelos son de origen árabe. Aun así, lo cierto es que hoy en día son populares en todo el mundo y no faltan en festividades y celebraciones.
Receta clásica de buñuelos
También conocidos como buñuelos de viento, son dulces y vacíos por dentro, aunque muchas personas prefieren rellenarlos con nata, chocolate o mermelada.
Ingredientes (35-40 buñuelos):
170 gramos de harina de repostería, 4 huevos, 3 gramos de levadura, 50 gramos de mantequilla, una corteza de limón, agua, azúcar, aceite de oliva, sal y azúcar.
Preparación:
Mezcle bien la harina con la levadura. Vierta en un cazo un vaso de agua, la mantequilla, una corteza de limón y sal.
Cuando hierva, retire la piel de limón, añada la harina y remueva hasta que quede una masa espesa. Déjela reposar unos minutos, añada un huevo y bata bien hasta que espese de nuevo. Añada dos huevos más y siga batiendo. Deje reposar la masa media hora.
Después, vaya tomando porciones de la masa y deles forma de buñuelo. Fríalos en una sartén con aceite de oliva y, cuando estén dorados, colóquelos en una bandeja cubierta con papel de cocina para que expulsen el aceite sobrante. Para acabar, pase los buñuelos por azúcar y colóquelos en otra bandeja.
Dos recetas de buñuelos salados
Si prefiere la versión salada de estos buñuelos, existen infinidad de recetas que puede elaborar en casa. Le proponemos dos: el clásico buñuelo de bacalao y uno de jamón ibérico y queso.
Buñuelos de bacalao
Ingredientes (4 personas):
300 gramos de migas de bacalao desalado, 2 huevos, 120 gramos de harina, 8 gramos de levadura en polvo, agua, aceite de oliva, perejil y sal.
Preparación:
Tamice la harina, pasándola por un colador de malla fina, con un bol grande debajo. Añada la levadura en polvo y dos huevos batidos.
A continuación, seque bien el bacalao, píquelo y añádale un poco de perejil y ajo picados. Incorpórelo a la masa de harina, levadura y huevos y remueva bien todos los ingredientes, hasta que quede una masa homogénea. Con una cucharada sopera, coja porciones de masa similares y vaya dando forma a los buñuelos.
Ponga a calentar una sartén con abundante aceite y fríalos. Cuando estén dorados por todos los lados, retírelos y déjelos escurrir sobre papel absorbente.
Buñuelos de jamón ibérico y queso
Ingredientes (4 personas):
Un huevo, una yema, 75 gramos de harina, 50 gramos de jamón ibérico picado, 50 gramos de queso Emmental en dados, 50 gramos de almendra picada, mantequilla, romero picado, agua, aceite y sal.
Preparación:
Ponga a calentar un cazo con agua, mantequilla y una pizca de sal y llévela a ebullición.
Retírela del fuego, añada la harina y mezcle bien. Incorpore el huevo, la yema, el jamón ibérico, el queso, las almendras y una pizca de sal.
Vuelva a mezclar bien todos los ingredientes, forme bolitas en forma de buñuelo con la masa y fríalos en una sartén con aceite hasta que queden dorados.
Finalmente, escurra los buñuelos sobre papel absorbente y, cuando hayan expulsado el aceite, colóquelos de nuevo en una bandeja. Espolvoree con romero picado y sirva.
Como ve, los buñuelos son uno de nuestros postres más tradicionales, aunque también triunfan en versión salada. Tómelos con moderación, ya que son fritos y contienen muchas calorías. Priorice seguir una dieta rica en frutas, verduras y legumbres, haga deporte moderado con frecuencia y duerma lo suficiente.
En Nueva Mutua Sanitaria contamos con los mejores endocrinos que pueden ayudarle a seguir una dieta saludable.
Fuentes:
Los buñuelos a través de la historia. Sylvia Roig. National Geographic. Marzo 2024. https://historia.nationalgeographic.com.es/a/bunuelos-a-traves-historia_21003
La curiosa leyenda que se esconde detrás del origen de los buñuelos. Alejandra González. 20 Minutos. Noviembre 2024. https://www.20minutos.es/gastronomia/productos/curiosa-leyenda-detras-origen-bunuelos-dulce-nombre-5650958/
Recetas de buñuelos. Lecturas. https://www.lecturas.com/recetas/bunuelos/