Prevención después de los 40: los hábitos y revisiones que ayudan a cuidar la salud a largo plazo

Cumplir 40 años no significa que haya que empezar a preocuparse más por la salud, pero sí puede ser un buen momento para revisar nuestros hábitos y prestar más atención a la prevención. 

La alimentación, la actividad física, el descanso, el consumo de tabaco y alcohol y los controles médicos adecuados pueden ayudar a mantener una buena salud a largo plazo. Además, algunas pruebas de cribado permiten detectar determinadas enfermedades en fases tempranas. 

La prevención, sin embargo, no consiste en hacerse todas las pruebas posibles. Las revisiones deben adaptarse a cada persona, sus antecedentes, sus factores de riesgo y las recomendaciones sanitarias correspondientes. 

Los hábitos siguen siendo la primera herramienta de prevención 

No existe una revisión médica que pueda sustituir unos hábitos saludables. Mantenerlos a lo largo de los años puede contribuir a prevenir enfermedades crónicas y a mejorar la calidad de vida. 

Entre los aspectos que merece la pena cuidar se encuentran: 

  • Alimentación: priorizar una alimentación variada, basada principalmente en alimentos saludables y poco procesados. 
  • Tabaco: evitar fumar y reducir la exposición al humo del tabaco. 
  • Alcohol: cuanto menor sea el consumo, menor será el riesgo asociado. 
  • Descanso: mantener unos horarios de sueño adecuados y prestar atención a los problemas de sueño que se mantienen en el tiempo. 
  • Bienestar emocional: cuidar el estrés y consultar cuando el malestar emocional persiste o empieza a afectar a la vida cotidiana. 

El Ministerio de Sanidad recomienda que la población adulta realice al menos 150 minutos semanales de actividad física moderada, o 75 minutos de actividad vigorosa, además de incorporar actividades de fortalecimiento muscular. También señala la importancia de reducir los periodos sedentarios. 

¿Qué revisiones pueden ser importantes después de los 40? 

No todas las personas necesitan las mismas pruebas ni con la misma frecuencia. Por eso, la Atención Primaria tiene un papel fundamental en la prevención, ya que permite valorar los factores de riesgo individuales y decidir qué controles pueden estar indicados. 

En una revisión médica pueden valorarse aspectos como la presión arterial, determinados factores de riesgo cardiovascular, los hábitos de vida o los antecedentes familiares y personales. 

También puede ser un buen momento para comprobar que las vacunas correspondientes están actualizadas y comentar cualquier síntoma o cambio que haya aparecido durante los últimos meses. 

La importancia de los programas de cribado 

Los programas de cribado buscan detectar determinadas enfermedades antes de que aparezcan síntomas. En España existen programas poblacionales para algunos tipos de cáncer, aunque las edades y pruebas dependen de cada programa y se están actualizando progresivamente. 

Por ejemplo, el programa de cribado de cáncer colorrectal se ha ampliado en 2026 para incluir a hombres y mujeres de 50 a 74 años, mediante una prueba de sangre oculta en heces cada dos años. La implantación de la ampliación hasta los 74 años será progresiva. 

En el caso del cáncer de cuello uterino, el programa poblacional está dirigido a mujeres de 25 a 65 años, con diferentes pruebas según la edad. 

El cribado de cáncer de mama también está experimentando cambios. En mayo de 2026, el Ministerio de Sanidad aprobó la ampliación de la población objetivo para incluir progresivamente a mujeres de 45 a 74 años, frente al programa que anteriormente se dirigía principalmente a mujeres de 50 a 69 años. 

Por eso, más que memorizar una lista de pruebas, lo importante es consultar los programas de cribado que correspondan a nuestra edad y situación. 

Después de los 40, prevenir también significa conocer nuestros factores de riesgo 

Los antecedentes familiares, determinadas enfermedades previas, el consumo de tabaco, el sedentarismo, la alimentación o el exceso de peso pueden modificar las necesidades de prevención de una persona. 

Por ejemplo, alguien con antecedentes familiares importantes puede necesitar una valoración diferente a la de otra persona sin esos antecedentes. 

Por eso, las revisiones no deberían plantearse como un calendario idéntico para todo el mundo. La prevención debe ser individualizada. 

Pequeños cambios que pueden marcar la diferencia 

Cuidar la salud a largo plazo no requiere cambiar todos nuestros hábitos de un día para otro. Incorporar pequeños cambios y mantenerlos en el tiempo puede ser una estrategia más realista. 

Algunas opciones son: 

  • Caminar más durante el día. 
  • Incorporar ejercicios de fuerza varias veces por semana. 
  • Revisar nuestra alimentación y aumentar el consumo de alimentos frescos. 
  • Evitar el tabaco. 
  • Reducir el consumo de alcohol. 
  • Mantener horarios de sueño regulares. 
  • Acudir a las revisiones recomendadas. 
  • Consultar ante síntomas nuevos o persistentes. 

El propio Ministerio de Sanidad señala que, cuando una persona no alcanza las recomendaciones de actividad física, aumentar progresivamente el nivel de actividad ya puede aportar beneficios, por lo que no es necesario empezar realizando grandes cantidades de ejercicio. 

La prevención no tiene una edad concreta 

Los 40 pueden ser un buen momento para detenerse y revisar cómo estamos cuidando nuestra salud, pero la prevención empieza mucho antes y continúa durante toda la vida. 

Más que esperar a que aparezca un problema, se trata de mantener hábitos saludables, conocer nuestros factores de riesgo y realizar las revisiones que correspondan a cada etapa de la vida. 

En Nueva Mutua Sanitaria contamos con profesionales de la salud que pueden ayudarle a resolver sus dudas, valorar sus factores de riesgo y orientarle sobre los cuidados y revisiones que pueden ser adecuados en cada caso.  Además, ahora también podemos atenderle por WhatsApp en el +34 639 160 858. 

 

Fuentes:  

  • Recomendaciones generales de actividad física para población adulta. Ministerio de Sanidad 

https://estilosdevidasaludable.sanidad.gob.es/actividadFisica/actividad/recomendaciones/adultos/home.htm 

  • Información general – Cribado de cáncer colorrectal. Ministerio de Sanidad. 

https://www.sanidad.gob.es/ca/areas/promocionPrevencion/cribado/cribadoCancer/cancerColon/infoGeneral.htm  

  • Documento de consenso del Sistema de información del programa poblacional de cribado de cáncer del SNS. Ministerio de Sanidad. 2025. 

https://www.sanidad.gob.es/en/areas/promocionPrevencion/cribado/cribadoCancer/docs/documento_ConsensoSICC_2025.pdf 

  • Ampliación del cribado de cáncer de mama a mujeres de entre 45 y 74 años. Ministerio de Sanidad. 

https://www.sanidad.gob.es/gabinete/notasPrensa.do  

  • Recomendaciones de prevención y promoción de la salud en Atención Primaria. semFYC – PAPPS. 

https://www.semfyc.es/actualidad/papps-acutalizacion-salud-2020-atencion-primaria-prevencion 

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