El fenómeno del «brain rot»: a qué se refiere y cómo afecta a nuestro bienestar digital

Pasar de un vídeo a otro, hacer scroll sin un objetivo concreto o consumir durante horas contenido breve y muy estimulante se ha convertido en una rutina para muchas personas. De esta forma surge un término cada vez más popular: brain rot, que podría traducirse como «podredumbre cerebral».

Pero ¿realmente se nos está “pudriendo” el cerebro? No exactamente. El brain rot no es un diagnóstico médico, sino una expresión utilizada para describir la sensación de agotamiento mental asociada al consumo excesivo de contenido digital poco exigente.

¿De dónde viene el término «brain rot»?

Aunque pueda parecer una expresión reciente, el término apareció por primera vez en el siglo XIX. Sin embargo, su significado actual está relacionado con las redes sociales y, especialmente, con el consumo excesivo de contenido breve y poco estimulante.

En 2024, Oxford University Press eligió brain rot como Palabra del Año, después de que su uso aumentara un 230 % respecto al año anterior. El término se utiliza tanto para hablar del contenido consumido como de la sensación que puede producir su consumo excesivo.

¿Qué tiene que ver con el contenido rápido?

Buena parte del fenómeno está relacionada con formatos como los vídeos cortos, el scroll infinito y los sistemas de recomendación.

El usuario recibe continuamente nuevos estímulos sin necesidad de buscarlos, lo que facilita pasar rápidamente de un contenido a otro. Algunas investigaciones relacionan determinados patrones de uso digital excesivo con dificultades para mantener la atención y con una mayor sensación de sobrecarga.

Esto no significa que ver vídeos cortos ocasionalmente sea perjudicial. El problema aparece cuando este tipo de consumo ocupa gran parte de nuestro tiempo y desplaza otras actividades.

¿Cómo puede afectar a nuestro bienestar?

La investigación sobre el brain rot todavía es reciente y el concepto continúa evolucionando. Aun así, los estudios disponibles apuntan a posibles efectos relacionados con diferentes aspectos del bienestar:

  • Atención: mayor dificultad para mantener el foco durante periodos prolongados. 
  • Cansancio mental: sensación de saturación después de un consumo digital prolongado. 
  • Aprendizaje: dificultades para procesar o retener información cuando existe una exposición constante a estímulos. 
  • Hábitos: tendencia a consultar el móvil de manera automática o a recurrir a contenido rápido ante cualquier momento de aburrimiento. 

Un estudio publicado en BMC Psychology en 2026, realizado con estudiantes universitarios, encontró experiencias relacionadas con problemas de atención, dificultades de aprendizaje y sensación de niebla mental. Sin embargo, sus resultados deben interpretarse con cautela por las características concretas de la muestra.

No todo el consumo digital es «brain rot»

Este punto es importante. No podemos meter todo el uso de Internet o las redes sociales en el mismo saco.

Utilizar una pantalla para aprender, leer, comunicarnos o buscar información no equivale a pasar horas haciendo scroll de forma automática. El impacto depende, entre otros factores, del tipo de contenido, el tiempo de exposición y la manera en la que utilizamos la tecnología.

Por eso, más que demonizar las redes sociales, la clave está en desarrollar un consumo digital más consciente.

¿Cómo podemos evitar la sensación de saturación digital?

Pequeños cambios pueden ayudarnos a recuperar el equilibrio:

Establecer momentos sin pantallas durante el día.

Limitar el scroll automático y evitar utilizar las redes simplemente por aburrimiento.

Alternar contenido breve con actividades que requieran más atención, como leer o mantener una conversación.

Revisar qué contenido consumimos y dejar de seguir aquello que nos genera saturación.

Priorizar el descanso, especialmente antes de dormir.

El objetivo no es eliminar el entretenimiento digital, sino evitar que se convierta en nuestra única forma de descansar, entretenernos o llenar los momentos de aburrimiento.

Cuidar nuestra relación con la tecnología

El brain rot puede ser una forma coloquial de poner nombre a una sensación cada vez más habitual: terminar una sesión de móvil con la sensación de haber consumido mucho contenido, pero haber desconectado poco.

Más que preguntarnos si las redes sociales están “dañando nuestro cerebro”, quizá deberíamos preguntarnos si la forma en la que utilizamos la tecnología está contribuyendo a nuestro bienestar o nos está dejando más cansados y desconectados.

En Nueva Mutua Sanitaria contamos con profesionales de la salud que pueden ayudarle a cuidar su bienestar emocional y a gestionar hábitos digitales saludables.

 

  • Brain Rot: así es como afecta al cerebro el consumo excesivo de contenido rápido. Psicología y Mente. 2026. 

https://psicologiaymente.com/clinica/brain-rot-como-afecta-al-cerebro-el-consumo-excesivo-de-contenido-rapido  

  • El diagnóstico del «brain rot»: más que fatiga mental. Fundación Telefónica – Telos. 

https://telos.fundaciontelefonica.com/el-diagnostico-del-brain-rot-mas-que-fatiga-mental/ 

  • Brain rot o podredumbre cerebral: cómo el consumo digital sin control está moldeando y empobreciendo nuestra mente. Asociación Educar. 

https://asociacioneducar.com/brain-rot-o-podredumbre-cerebral-como-el-consumo-digital-sin-control-esta-moldeando-y-empobreciendo-nuestra-mente/ 

  • ‘Brain rot’ named Oxford Word of the Year 2024. Oxford University Press. 2024.  

https://corp.oup.com/news/brain-rot-named-oxford-word-of-the-year-2024/  

  • Demystifying the New Dilemma of Brain Rot in the Digital Era: A Review. Yousef, A. M. F. et al. 2025.  

https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11939997  

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