Este desequilibrio de la microbiota oral puede combatirse con una correcta higiene bucal y con probióticos. Descubra más.
Decir que el intestino y la boca están vinculados no es revelar nada nuevo. En cambio, no es tan conocida la relación entre la microbiota intestinal y la salud oral. En concreto, un desequilibrio en la microbiota puede aumentar las bacterias dañinas en la boca y causar mal aliento, gingivitis y otras afecciones.
Es lo que se conoce como disbiosis oral, un desequilibrio en la microbiota de la boca, que es el conjunto de bacterias y microorganismos que habitan en ella. En concreto, hay más de 1000 especies diferentes, como recoge un estudio publicado en Frontiers in Microbiology.
En condiciones normales, la microbiota oral está en equilibrio, pero, cuando este se altera, las bacterias pueden proliferar, causando problemas de salud bucal.
¿Qué provoca disbiosis oral?
Las causas que causan este problema son diversas, y pueden estar relacionadas entre sí. Estas son las más habituales:
Mala higiene bucal. Aunque todos nos lavemos los dientes, no siempre lo hacemos de forma adecuada ni llegamos a todas las zonas en las que puede haber bacterias patógenas.
Alimentación rica en azúcares y carbohidratos refinados. La bollería, el pan blanco y la pasta fomentan el crecimiento de bacterias que pueden provocar caries y alteraciones en la microbiota.
Por otro lado, un pH ácido, provocado por el consumo excesivo de refrescos y alimentos ácidos, puede favorecer el crecimiento de bacterias patógenas y hongos.
Tabaco y alcohol. Un cóctel muy beneficioso para la disbiosis oral. El consumo de tabaco y el alcohol reduce la producción de saliva, esencial para el control de la microbiota, y promueve la proliferación de bacterias y hongos dañinos.
Uso excesivo de antibióticos. Aunque necesarios para afrontar distintas enfermedades, los antibióticos eliminan bacterias dañinas y también beneficiosas. Algunos medicamentos provocan sequedad bucal y esta impide la regulación de la microbiota oral, ya que la saliva permite controlar el crecimiento bacteriano.
Asimismo, enfermedades como diabetes, VIH y las enfermedades autoinmunes debilitan el sistema inmunológico y pueden alterar la microbiota oral.
Cambios hormonales. Los que se producen durante la pubertad, el embarazo, la menstruación o la menopausia influyen en la composición de la microbiota oral, lo que puede causar disbiosis. El estrés también puede alterar la producción de saliva.
Prótesis dentales y ortodoncia. Si no están bien ajustadas o no se mantienen limpias pueden contener restos de alimentos y bacterias, lo que contribuye al desequilibrio de la microbiota.
Enjuagues bucales antibacterianos. Aunque pueda resultar contradictorio, el uso excesivo de enjuagues bucales antibacterianos o sin recomendación médica destruye tanto las bacterias patógenas como las beneficiosas, alterando el equilibrio de la microbiota.
Síntomas y cómo tratarla
Los signos que indican disbiosis varían según la gravedad y la duración del desequilibrio. Los más comunes suelen ser mal aliento, sequedad, caries, candidiasis oral y gingivitis (si esta se agrava, podría evolucionar hacia periodontitis).
En cuanto a su tratamiento, este pasa por restaurar el equilibrio de la microbiota y tratar los síntomas. Para ello, siga estas recomendaciones:
Higiene bucal adecuada. Un buen cepillado se lleva a cabo con movimientos circulares o de barrido (de la encía al diente), incluyendo la lengua, y dedicando un par de minutos. El hilo dental debería utilizarse después de cada lavado para eliminar la placa entre los dientes.
Por otro lado, el uso de productos que ayudan a equilibrar el pH de la boca, como chicles sin azúcar o soluciones salinas, puede inhibir el crecimiento de bacterias dañinas.
Limpieza dental regular. Acuda a su dentista con regularidad para realizarse una limpieza bucal más profunda, con la que eliminará el sarro y la placa acumulados.
Probióticos. El consumo de estos microorganismos vivos, presentes en alimentos fermentados como el yogur, el kimchi y la kombucha, ayuda a restaurar el equilibrio de la microbiota. Por el contrario, evite los alimentos con azúcares y los carbohidratos refinados, ya que favorecen la aparición de caries.
Antibióticos o antifúngicos. Cuando existen infecciones bacterianas o de hongos, pueden recetarse antibióticos (como la amoxicilina) o antifúngicos.
Como ve, la disbiosis oral es un desequilibrio de la microbiota oral, que puede provocar halitosis, sequedad y gingivitis, entre otros problemas. Los consejos anteriores le ayudarán a prevenirla (o tratarla). Para mantener una microbiota saludable, siga una dieta sana y equilibrada y haga deporte con regularidad.
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Fuentes:
The Oral Microbiota: Community Composition, Influencing Factors, Pathogenesis, and Interventions. Xinyi Li, Yanmei Liu, Xingyou Yang, Chengwen Li and Zhangyong Song. Frontiers in Microbiology. April 2022. Doi: 10.3389/fmicb.2022.895537
Disbiosis Oral: ¿Qué es y cómo afecta tu salud bucal y general? Yotuel. https://yotuel.com/es/blog/disbiosis-oral-que-es-y-como-afecta-tu-salud-bucal-y-general/
Reclutar microbios para combatir enfermedades autoinmunes. Joel Streed. April 2019. Mayo Clinic. https://newsnetwork.mayoclinic.org/es/2019/04/29/reclutar-microbios-para-combatir-enfermedades-autoinmunes/



