¿Ha oído hablar de reserva cognitiva? Auméntela con estos consejos

Leer, aprender una nueva habilidad y mantener un entorno social mejora la memoria y la capacidad cognitiva. 

Además de la reserva ovárica o la energética, nuestro organismo posee otras muchas para el funcionamiento óptimo de las células y los órganos. Las reservas funcionales y fisiológicas son clave para sobrevivir al estrés físico y las enfermedades.

Una de estas reservas es la cognitiva o nerviosa, y hace referencia a la capacidad del cerebro para resistir frente a daños, envejecimiento o enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer, utilizando redes neuronales alternativas y maximizando la eficiencia funcional.

No se trata del número de neuronas que tenemos (en este caso, hablaríamos de reserva cerebral), sino de cómo las usamos. La reserva cognitiva es la habilidad del cerebro para adaptarse y encontrar alternativas para hacer las cosas, incluso cuando algunas partes están dañadas.

Simplificando: el cerebro optimiza sus conexiones y toda la experiencia acumulada a lo largo de nuestra vida (mediante educación, retos intelectuales, actividad física y socialización) para seguir funcionando, a pesar de los contratiempos y el deterioro propio de la edad.

¿Cómo puede ayudarnos la reserva cognitiva?

Tener una alta reserva cognitiva permite que una persona mantenga su funcionalidad e independencia, incluso cuando hay daños físicos en el cerebro, retrasando el avance de demencias y otras enfermedades.  Cuanto mayor sea la reserva cognitiva, habrá más opciones de buscar vías alternativas, si falla una zona.

Esto no significa que la reserva cognitiva sea la solución frente a las enfermedades cerebrales ni que evite el envejecimiento cerebral. Aun así, la buena noticia es que podemos aumentar la reserva cognitiva y, por tanto, retrasar el deterioro del cerebro.

Siete consejos para aumentar la reserva cognitiva

Estas recomendaciones son muy útiles para potenciar la reserva cognitiva y contrarrestar los efectos adversos del paso del tiempo en el cerebro.

Trabájelas todas en su conjunto, ya que el cerebro y las capacidades cognitivas funcionan en red. Por ejemplo, para mejorar la memoria, hay que estimular la percepción y la atención. Aquí tiene 7 actividades que recomienda la Fundación Pasqual Maragall para aumentar la reserva cognitiva:

Lea. Como podíamos imaginar, la lectura es una de las mejores herramientas para la estimulación cognitiva. Leer mejora la concentración, ejercita la memoria, favorece la concentración y alimenta la imaginación. Cada día, dedique un rato a leer, ya sea en papel o en formato electrónico.

Aficiónese a los juegos de mesa. Hay mil y una opciones, y todas aportan beneficios para el cerebro. Los juegos de mesa estimulan la lógica, el cálculo mental y numérico, el vocabulario, la creatividad y la capacidad de planificación.

Aprenda una nueva habilidad. Montar en bicicleta, preparar un plato típico japonés, aprender un idioma, tocar un instrumento musical o practicar un nuevo deporte son actividades muy estimulantes, que mejoran la plasticidad cerebral y refuerzan la memoria.

Ponga a prueba su mente. Propóngase un reto diario, como hacer un crucigrama, puzzles o sudokus. Busque una actividad que no sea demasiado sencilla, sino que implique un esfuerzo y le obligue a estimular su cerebro.

Cambie sus rutinas. Repetir acciones y actividades hace que el cerebro siga en su zona de confort. Por el contrario, variar sus rutinas y crear nuevas contribuye a crear nuevas conexiones neuronales. Modifique su ruta habitual para ir al trabajo, cambie la distribución de su ropa o use los cubiertos con la mano contraria.

Experimente con la tecnología. Hágalo sin miedo. Experimente con su móvil para adquirir y mejorar sus conocimientos tecnológicos y, a la vez, estimular el cerebro. El uso de aplicaciones de creatividad e incluso de juegos ayuda a reforzar aspectos de la memoria a corto y largo plazo.

Sociabilice. El contacto con amigos y familia evita la soledad no deseada y mejora el estado de ánimo. Compartir momentos con nuestros seres queridos o unirse a grupos nuevos es un estímulo mental y una buena opción para seguir aprendiendo y mantenerse activo física y emocionalmente.

Como ve, la reserva cognitiva es la habilidad del cerebro para adaptarse y seguir funcionando, y esta puede potenciarse llevando a cabo las actividades anteriores, que son un estímulo para el cerebro. Asimismo, seguir una dieta sana y equilibrada, hacer deporte y dormir 7 horas al día mejora el bienestar general.

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Fuentes:

Los 8 consejos de la Fundación Pasqual Maragall para aumentar nuestra reserva cognitiva. Pablo Cubí del Amo. Enero 2026. https://www.sabervivirtv.com/salud-activa/los-8-consejos-de-la-fundacion-pasqual-maragall-para-aumentar-nuestra-reserva-cognitiva_12625

¿Qué es y qué podemos hacer para aumentar la reserva cognitiva? Fundación Pasqual Maragall. Agosto 2024. https://blog.fpmaragall.org/reserva-cognitiva

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