Las vacunas evitan contagios, pero no proporcionan una inmunidad total, por lo que hay que seguir con las medidas de protección.
Las vacunas evitan contagios, pero no proporcionan una inmunidad total, por lo que hay que seguir con las medidas de protección.
Las nuevas vacunas evitan que enfermemos, protegen a las personas de riesgo y ayudan a detener la pandemia.
Cuando la inmunidad esté extendida, el virus podría llegar a ser parecido a un resfriado común.