La alimentación en el primer año de vida

Cómo tiene que ser la alimentación durante el primer año de vida

El menú infantil debe ser lo más parecido al de los adultos (sano y equilibrado), pero evitando los alimentos que pueden hacerle daño.

El primer año de vida es determinante para el desarrollo de una persona. Es necesario asegurar una alimentación adecuada que contribuya a prevenir enfermedades y a crear unos hábitos sanos que perduren toda la vida.

Se estima que el 80% de los niños con obesidad tendrán exceso de peso en la etapa adulta. Además, presentarán un mayor riesgo de sufrir enfermedades crónicas como la diabetes o la hipertensión arterial.

En este sentido, el ejemplo de los padres es clave en el aprendizaje y el establecimiento de conductas saludables ahora y en el futuro.

La alimentación en los primeros meses

No hay mejor alimento para un bebé que la leche materna. Cuando no hay posibilidad, también tenemos la opción de la leche de fórmula (leche de inicio o tipo 1).

Lo recomendable es que la lactancia materna exclusiva se mantenga durante los seis primeros meses de vida, y hasta los dos años, según la Organización Mundial de la Salud.

No obstante, a partir de los seis meses aproximadamente, la leche materna o artificial debe combinarse con otros alimentos para asegurar el aporte necesario de nutrientes.

Calendario orientativo de incorporación de alimentos

Hoy día los nutricionistas indican que el orden en el que vayamos a incorporar los distintos alimentos no es relevante, pero sí lo es respetar su apetito y su saciedad, dejando que sea el propio niño el que decida qué cantidad desea comer.

Siguiendo esta premisa, una guía alimentaria (elaborada por el Departamento de Salud de Catalunya) que puede servir para introducir los alimentos puede ser esta:

0-6 meses (aproximadamente). Leche materna

6-12 meses. Cereales (pan, arroz, pasta…), frutas, verduras, legumbres, huevos, carne y pescado, aceite de oliva, frutos seos chafados, pequeña cantidad de queso.

12- 24 meses. Leche entera, yogur y queso tierno (en caso de que no tome leche materna).

Más de 3 años. Sólidos con riesgo de atragantamiento, como frutos secos enteros, palomitas, granos de uva enteros, manzana o zanahoria cruda).

Cuanto más tarde y en menor cantidad, mejor. Alimentos superfluos (azúcares, miel, mermeladas, cacao y chocolate, bollería, flanes, galletas, embutidos, charcutería).

Alimentación complementaria

Aunque no existe una base científica para introducir un alimento antes que otro, podemos intuir que el bebé está preparado para comer alimentos sólidos cuando:

  • Es capaz de sostener la cabeza estando sentado
  • Es capaz de coger el alimento y coordinar sus movimientos para llevárselo a la boca
  • Ha perdido el reflejo de extrusión (no empuja alimentos con la lengua hacia fuera)
  • Muestra interés por la comida sólida y desee probarla

Asimismo, las últimas tendencias en nutrición apuntan a que se la ofrecerá los alimentos nuevos de uno en uno, sin un orden establecido para ofrecerlos.

Hay que dejar un intervalo de un día al introducir un nuevo alimento para observar si produce alguna reacción no deseada (erupciones, diarrea, cólicos o irritación). Si sucede esto, hay que evitar el alimento durante una semana mínimo, o hasta que mejoren los síntomas.

No hay que añadir sal ni otros saborizantes, de esta manera, se educa el sabor a una ingesta baja en sodio y se evita sobrecargar la función renal. Tampoco hay que añadir azúcar ni miel a las comidas.

Optar por aceite de oliva virgen extra y añadirlo en crudo a la comida. Tampoco hay que restringir la grasa dietética en menores de dos años, presente en frutos secos (crema), semillas molidas o aguacate.

Por último, cuando el bebé ya haga una dieta principalmente sólida, ofrecerle agua con frecuencia (nunca otras bebidas).

Cómo evitar riesgos en las comidas

Como hemos dicho, partir de los 6 meses podemos ofrecer al bebé cualquier alimento saludable y seguro para su edad. Para minimizar el riesgo de atragantamiento hay que evitar:

  • Alimentos con los que pueda atragantarse: frutos secos enteros, aceitunas, uvas o cerezas enteras, frutas con pepitas, etc. Estos pueden darse triturados o en trocitos.
  • Pescado con espinas, carne con huesos, moluscos con concha, fruta sin pelar.
  • Espinacas y acelgas antes del año, debido a su contenido en nitratos.
  • Carne de caza hasta los 6 años, por el contenido en plomo de la munición.
  • Pescados grandes: pez espada, tiburón, lucio, atún rojo en menores de 3 años, por su contenido en mercurio.
  • Cabezas de gambas, langostinos y cigalas, y el cuerpo de cangrejos, centollos, buey de mar y similares, por su contenido en cadmio.
  • La miel hasta el año, por el riesgo de botulismo
  • Las bebidas de arroz, por su contenido en arsénico.

Además de estas recomendaciones de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN), también deberíamos descartar (por motivos nutricionales):

  • Azúcar añadido (y los productos que contengan)
  • Zumos de fruta: porque no tienen ninguna ventaja sobre la fruta entera y, además, suponen mayor riesgo de desarrollare caries y sobrepeso.
  • Ultraprocesados y productos especiales para bebés (tienen grasas, aditivos y azúcares)

Como ves, cómo organizar un menú saludable para un niño de un año no tiene mayor importancia, siempre y cuando se componga de alimentos saludables.

En Nueva Mutua Sanitaria contamos con pediatras y enfermeros cualificados que te ayudarán a que tus hijos o hijas tengan una alimentación saludable.

Fuentes:

¿Qué le doy de comer? Una guía para que los más pequeños coman de forma saludable. Lucía Martínez y Aitor Sánchez. Paidós, 2019

Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN)

Recomendaciones para la alimentación en la primera infancia (de 0 a 3 años), Departamento de Salud de Catalunya

Khandpur, N et al. Fathers’ child feeding practices: A review of the evidence. Appetite 2014; 78. 10.1016/j.appet.2014.03.015.

Corkins MR et al. Nutrition in Children and Adolescents. Med Clin North Am 2016; 100(6): 1.217-1.235. doi: 10.1016/j.mcna.2016.06.005.

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